Quienes somos:

La Asociación para Acción Comunitaria ha trabajado para construir comunidades resistentes y saludables en el Valle del Sur de Albuquerque y en todo Nuevo México desde 1990.  La PCA se centra en cuestiones fundamentales para la comunidad tal como educación, economía sostenible, y derechos para los inmigrantes.  Por medio de la concientización y al aprovecharnos de unas oportunidades de interceder, apoyamos a la gente y a sus familias para que se conviertan en líderes fuertes en sus vecindades y en el estado de Nuevo México.

Misión:

Nuestra misión es construir comunidades fuertes y saludables por todo Nuevo México dedicándonos a estas familias y a los individuos para que se conviertan en líderes fuertes en sus comunidades y en nuestro estado.

Visión:

Nosotros imaginamos comunidades resistentes y saludables donde todos tienen acceso a la educación de calidad, al bienestar,  y a las posibilidades económicas, empezando en la comunidad y extendiéndose a todo el estado de Nuevo México.

25 Aniversario

Nuestra Historia

La Presente – Apoyo a Familias y el Liderazgo Colectivo
Comprendemos que los mismos habitantes conocen mejor sus propias comunidades, y nos basamos en las experiencias personales para afectar el bienestar común.  Nosotros apoyamos a las familias y a los líderes de la comunidad para que ellos puedan tomar las riendas para solucionar los problemas.   Ellos marcan el camino conectando sus comunidades con las instituciones y con los que toman las decisiones, y juntos pueden crear cambios duraderos. La PCA sigue su meta de capacitar a las familias proporcionándoles el conocimiento y las herramientas necesarias para interceder a favor de sus hijos por medio de Comunidades para Educación y Acción y por medio de las iniciativas de Comunidades Saludables.   En 2014 la PCA lanzó unas iniciativas para fomentar el avance económico dentro de la comunidad.  Estas se centraron en las pequeñas empresas locales y en la seguridad económica de la familia.  En 2015 la PCA se mudó a su Campus de Acción Comunitaria que se convierte en un espacio compartido donde se pueden reunir las familias, los vecindarios y organismos para crear relaciones duraderas, desarrollar el liderazgo colectivo, diseñar soluciones innovadoras e interceder para un Nuevo México más fuerte.  Las mejoras y la revitalización de esta propiedad en el Valle del Sur representan una inversión en soluciones económicas innovadoras de la comunidad colocando en el centro las familias. El Campus de Acción Comunitaria contribuirá al bienestar educacional, económico, y general de las familias y de la comunidad.
2010 – Concentración en la Enseñanza Temprana
La  Asociación para Acción Comunitaria aprendió de más y más familias por todo el Suroeste de Albuquerque acerca de la falta de acceso a la enseñanza temprana de calidad.  Históricamente, la PCA había apoyado los programas de enseñanza después de las clases y no se había dedicado a la enseñanza temprana.  Pero al tratar la cuestión de la brecha en logros académicos en la segundaria y al nivel de la preparatoria los esfuerzos no daban los resultados necesarios sin tener la participación activa de las familias en la reforma educacional.  Como respuesta al interés de la comunidad, la PCA inició el Proyecto Colectivo Vecindario de Aprendizaje y Acción, con la meta de mejorar los resultados de la educación temprana en tres vecindarios en el condado de Bernalillo.  Al trabajar con las familias de niños jóvenes, la PCA ayuda a equiparles a las familias con el conocimiento y herramientas necesarias para interceder a favor de sus hijos.  Esta iniciativa exitosa se convirtió en Comunidades par Educación y Acción, que se sirve del currículo de Abriendo Puertas y sigue la expansión se su trabajo con las vecindades y apoyar el desarrollo de padres fuertes.

En 2010, la Asociación de Albuquerque trabajó exitosamente con el Equipo de Trabajo para Mejoras en la Educación Latino/Hispano y para pasar la propuesta de ley nacional  Hispanic Education Act.

En 2010, la Asociación de Albuquerque cambió el nombre a la  Asociación para Acción Comunitaria para mejor reflejar el trabajo de la organización con comunidades a través  Nuevo México central. La Asociación siguió dirigiéndose a los asuntos críticos para la comunidad, tal como financiamiento seguro para iniciativas de enseñanza temprana, conservar las licencias de manejar para todos los nuevomexicanos, y abogar por leyes más estrictas para proteger al consumidor en cuanto a modificaciones hipotecarias y procedimientos de ejecución de la hipoteca.

2000 – Incrementar el Acceso a Oportunidades Educacionales
La Asociación de Albuquerque cambió de patrocinio fiscal a Defensores de Niños y  Familias de Nuevo México, que ahora se conoce como Voces para Niños.  Bajo la dirección de esta organización,  la Asociación de Albuquerque empezó a centrarse más en la reforma educacional, acabar con  la brecha en logros académicos, y ofrecer opciones de escuelas de calidad para los estudiantes y sus familias.  La Asociación planteó el asunto de la reforma educacional como un asunto de derechos civiles, y se movió con urgencia para implementar estrategias a largo y corto plazo para incrementar las  oportunidades educacionales.

En 2002, La Asociación de Albuquerque se independizó como organización sin fines de lucro y sigue con su misión de construir una comunidad más fuerte y más saludable.

1995 – Fortalecer las Estrategias encabezadas por la Comunidad para la Prevención de Abuso de Sustancias
La Asociación de Albuquerque trabajó exitosamente con vecindarios locales para  identificar a los establecimientos problemáticos en venta de licor que contribuían a la criminalidad, a la depresión económica y a otros males sociales.  La Asociación de Albuquerque también animó a la comunidad de aprender acerca de y pasar por el proceso de poner en vigor las ordenanzas sobre la venta de alcohol,  de zonificación, impugnar excepciones a los reglamentos sobre el uso del suelo y llevar casos contra infracciones de zonificación.

La Asociación de Albuquerque coordinó con Asociaciones Vecindarios para enseñar el proceso de  monitoreo de los vendedores de alcohol en sus comunidades para asegurar la seguridad de sus vecindarios. Después de años de organizar a la comunidad con respecto a estos  asuntos, La Asociación de Albuquerque encabezó exitosamente un movimiento estatal que resultó en el cierre y prohibición de ventas por ventanillas accesibles por los carros, un modelo de negocio y anticuado que contribuía mucho al manejar bajo la influencia y al abuso de sustancias en nuestro estado.

1990 – El Inicio
En Noviembre 1990 La Asociación de Albuquerque se formó. Diecisiete agencias se reunieron para implementar un plan comprehensivo, y para involucrar a los miembros de la comunidad en el desarrollo de estrategias  para combatir el abuso de sustancias en la zona metropolitana mayor de Albuquerque.  En Julio 1991, la Ciudad de Albuquerque, nombrada la agencia principal en la beca fue financiada por múltiples años (5 años) con reconsideración de la solicitud previa.